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domingo, 7 de agosto de 2016

GUISO ARGENTINO


SUS ORÍGENES 
Los guisos aparecen en todas las cocinas del mundo. Es la misma a través de los siglos y continentes, quizás cambian las materias primas, los utensilios o la tecnología pero todos reconocemos su sabor único e inigualable, que queda en nuestros recuerdos familiares.
Un guiso es un estofado "de pobres", cuya cocción se realiza en un recipiente cubierto para que el líquido no se evapore y así poder "engordar" el caldo sobrante para alargar  la olla y engañar la panza. Pero lo interesante es que cada región de cada país tiene su propio guiso y siempre, indefectiblemente, se trata de una comida de pobres, hecha de modo un poco informal con los ingredientes que se encuentran a mano y no posee ninguna limitación en lo que respecta a su composición .Existen guisados en todo tipo como la buseca, el frangollo, el guisado, el guiso a la criolla, el locro, el mondongo, el osobuco, el puchero, etcétera. Aunque el guiso produce una especie de salsa con su caldo, es también frecuente añadir salsas para enriquecelos.

Uno de los primeros libros de la cocina española se titula "El libro de los guisados" , escrito en 1525 por el cocinero de la Corte Ruperto de Nola. El libro procede de una versión más antigua titulada en lengua romance "Llibre de Coch", y en él se detallan numerosas preparaciones culinarias de la época; siendo una fuente histórica de gran valor acerca de cómo se cocinaba en el siglo XV en la zona mediterránea.
La palabra se empleaba en el castellano de comienzos del siglo XVIII como tipo de cocción por aparecer en el Diccionario de autoridades(publicado entre los años 1726 y 1739):La vianda compuesta y aderezada con caldo, especias y otras cosas, a diferencia del asado o el frito. El mismo diccionario pone como metáfora de ordenar y componer una cosa. En esta época, a la persona que cocinaba se la denominaba guisandero

Algunos de los guisos más comunes tienen como base cereales (arroz, maíz) , vegetales (papas, batatas, mandioca) legumbres (lentejas, arvejas o guisantes, porotos o alubias), fideos guiseros como los mostacholes, los farfalle - o "moñitos"-, "tirabuzones") y verduras como el repollo, la coliflor o la espinaca. Se pueden emplear carnes diversas, como pueden ser cordero, cerdo, vacuno, pollo, etc. En algunas ocasiones, los productos cárnicos pueden haber sufrido previamente algún proceso de conservación como ahumado ,secado, vinagreta o puestos en salmuera.  

Pero el artículo infaltable es sin duda la olla. No puede determinarse el momento de su aparición, en la historia del hombre, fundamental en la cocina. Es posible que haya nacido con la alfarería en el neolítico, cuando, se empezaron a cocinar por accidente los alimentos y así nacieron, las primitivas sopas y también los guisos. Porque si de algo no hay lugar a dudas es de que ollas y guisos vienen de la mano, desde tiempos inmemorables.

Pero todo este prologo, es para presentar el plato que nunca falta en la mesa de los argentinos, sin importa su condición social… lo que realmente nos interesa no es cualquier guiso, es nuestro "guiso carrero". A nadie se le escapará que lo de "carrero" tiene que ver con los carros y las carretas o, mejor, con sobre quienes los conducían.
Sabido es que desde la época de la colonia, las carretas fueron los únicos medios de transporte de mercancías a través de las desoladas llanuras pampeanas. Y con ellas era muy importante la cantidad de viajeros y hombres que estibaban o custodiaban los convoyes. En algún momento del día, la tropa hacía un alto para comer y descansar tanto hombres y como bestias.
En las carretas se contaba, para ese trance, con "la morocha" una olla rústica y negra con tres patas que se llevaba colgada en la parte de atrás.
Históricamente, el guiso "carrero" fue un plato en todo sentido popular,  ya que los viajeros aportaban algo de lo que llevaba, no importaba que, con tal que se pudiera agrandar la olla y contentar el estómago de todos, ya sea con trozos de charqui, algunas legumbres y verduras .

Llegada la hora  al costado del camino polvoriento, se calentaba la morocha de hierro sobre las llamas de los leños de forma directa. Como era dificultoso y llevaba tanto tiempo su elaboración, siempre se cocinaba "pa´ que suebre", en e el caso de alguna que otra parada. Pero como había de llevarse el sobrante en la olla colgada de la carreta y, lógicamente, sacudiéndose, era importante que "el carrero" no saliera "caldudo" sino espeso, como "pa´ parar la cuchara y que quede tiesa", a fin de evitar los desparramo.

Y así llega a nuestros días…la receta que les paso a continuación es la que hace mi mamá y le encantaba a mi papá, con la diferencia de que en casa, se lo llamaba “troteado”, porque recuerda al trote de los caballos. También se lo llama así a alguien o algo que esta muy maltrecho. Como en casa no se tira nada, las cantidades y los ingredientes de la receta pueden variar aprovechando todo lo que tenemos en la heladera y en la alacena.

“Troteado”
 Ingredientes para 4 comensales
*1 paquete de fideos moñitos
*medio kilo de carne picada a cuchillo, la que tengan en la heladera
*1 Cebolla grande picado como les guste
*un morrón rojo chico y uno verde picado “a gusto e piaccere”
*1 zanahoria
*1 o 2 tomates cubeteados (en su defecto de lata)
* 1 cubito de verdura o el que tengan en casa
*agua cantidad necesaria, si es caldo casero mejor
* pimienta, provenzal, ají molido, orégano, laurel

Preparación
Se hierven los fideos. Mientas se rehogan el morrón, la zanahoria y la cebolla cuando ya estén tiernas se le agregan los trocitos de carne, se le agrega el tomate y luego el cubito de verdura con agua caliente que se puede reemplazar con un caldo casero.  Cuando la carne este todavía jugosa, le agregan especias y luego los fideos que estén apenitas duros, así se termina de coser en el propio líquido del guiso.

Este plato es ideal para esos días de lluvia o muy tarde a la noche que nos damos cuenta que nos faltan cosas y no podemos o no tenemos ganas de salir.

¡Que lo disfruten!

Notas Obra de Arte Argentino del Siglo XIX realizadas por el pintor francés de origen brasileño , Juan León Pallière , quien se radicó en Buenos Aires en 1855. Sus obras se caracterizan por mostrar imágenes costumbristas del campo argentino, por el cual viajó en los años que estuvo en nuestro país.

FUENTE: Diario Día a Día; Diario La Nación;Wikipedia; 
www.rescatando-mi-cultura-guaran.blogspot.com/2010/04/guiso-carrero.html

martes, 2 de agosto de 2016

PUCHERO ARGENTINO


             Asociado con nuestro joven pasado, no podemos negar que el puchero tiene origen principalmente español y que los argentino la adaptamos a nuestras costumbres hasta transformarla en uno de los "platos típicos nacional”. Gracias a los canales de cocina y la revaloración del menú de los bodegones, vuelve a la palestra este plato que existe desde la época colonial y que muchos se resisten por no tener una presentación más “gourmet”. Hoy ocupa un segundo plano, pero el puchero fue durante mucho tiempo el plato más consumido en el Río de la Plata y en especial en la zona pampeana y durante el invierno.
Juan José Becerra, en su trabajo “La vaca, viaje a la pampa carnívora”, afirma que “la carne de vaca asada, el asado argentino, es una novedad histórica y no fue una novedad habitual durante la primera mitad del siglo XIX”. Claro, porque durante la época de la Colonia y en los albores de la nueva patria, el plato que más se consumía en el Río de la Plata era el puchero. Se podría decir que no había mucha diferencia en los platos que consumían la familias patricias de lo que comía las menos acomodadas. La diferencia radicaba en el número  ingredientes pero no el tipo de preparación o cocción.
El puchero es hijo de los platos de olla de distintos países europeos, en particular de la olla podrida castellana, extendida por toda la Península bajo el nombre de cocido. A pesar de que el nombre parece despectivo, olla podrida derivaría de poder, no de podrir, y significaría poderoso, potente, ya que a diferencia del Plata, en la Península Ibérica era un plato no accesible a cualquiera por el costo de la carne. En Francia se lo denomina "Pot au Feu”, en Italia “bollito misto” y en algunos países latinoamericanos "Olla" ,dependiendo de los productos que se cultivan o crían en la región. Por ejemplo, el uso de carnes de cerdo , cordero o aves de corral en Europa.
Pero en nuestras tierras, el puchero deriva del latín pultarius, que quiere decir vasija abombada para guisar. Precisamente al igual que la paella, esta comida recibe su calificativo al tipo de recipiente donde se cuece. El Puchero era un plato corriente que comían tanto pobres como ricos, tanto al mediodía como a la noche. La distinción estaba en los cortes de carne empleados y en especial porque el puchero de la gente pudiente llevaba gallina. Una buena definición de esta preparación nos la brinda Emilio Daireaux en “Vida y Costumbres en el Plata”, donde dice que el puchero “es un resumen de todo lo que el ama de casa tiene a mano: carne, maíz tierno, zapallo, papas zanahorias, tomate, arroz y pimientos se dan cita en la marmita y aparecen en la mesa en una mescolanza abundante”.
A diferencia del cocido español, que se servía en “tres vuelcos” (el caldo, las carnes y las verduras), nuestro puchero sólo se presenta en dos “vuelcos” o fuentes, utilizándose el caldo en sopas. Y casi invariablemente lo realizaban las mujeres, no así el asado, que era cosa reservada a los hombres. Este tema interesó especialmente al antropólogo Claude Lévi-Strauss, que vinculaba lo hervido con lo femenino, la preservación y el hogar, mientras que lo asado lo identificaba con lo masculino, la destrucción y lo exterior.
El puchero llega a la Argentina junto con las corrientes inmigratorias de finales y mediados de siglo XIX, fomentadas por los presidentes Mitre, Sarmiento y Avellaneda. Era la comida básica de las familias españolas que llegaban y se alojaban en el Gran Hotel de los Inmigrantes situado en el Puerto de la Ciudad de Buenos Aires,  para establecerse luego en el interior del país, o bien compartir con sus compatriotas  en los Conventillos de La Boca, Barracas ó  San Telmo donde compartían la única cocina del predio. De bajo costo y simple preparación. Bastaba colocar todos los ingredientes en la olla con agua y dejarlos cocinar.
Abundancia y mezcla de ingredientes disponibles constituyen el alma del puchero. Pero si bien consiste en una mezcla de sabores que va variando, no pueden faltar la zanahoria ni el zapallo ni las papas. Tampoco un buen trozo de carne vacuna con hueso.  Se dice que en todo el Río de la Plata se ha tomado de los pueblos originarios el “gusto por la carne”, es así que prevalece en toda su gastronomía un uso muy exacerbado de la misma y gran parte de las personas insisten en que sin carne no hay comida....

Dado que a principios del siglo XX había abundancia de carne vacuna y los cortes de segunda o más duros estaban al alcance de todos, se fue añadiendo a esta comida gran cantidad de carne y sobre todo cortes con hueso como la chiquizuela, la falda, el osobuco con su caracú o el rabo, declinando el uso de cerdo y de cordero, aunque siguió presente el cuerito y el chorizo colorado. Junto con las carnes se iban agregando todo tipo de vegetales según su grado de cocción: puerro, papas, batata (boñato), zapallo, cebolla, maíz (choclo,) la calabaza o zapallo criollo de cáscara verde y hasta en algunos casos repollo. 
El puchero a la criolla o puchero seco, como se lo llama en algunas provincias argentinas es enriquecido con el agregado de mandioca, chorizo blanco, gallina, panceta o charqui (carne seca) en  especial en el noroeste argentino. Se acompaña con  la clásica salsa criolla, cruda ó cocida o la “grasita colarada” que es un frito hecho con grasa de pella, cebolla y pimentón que también acompaña a nuestro plato patrio anti frío...el locro.
           En otra versión criolla, a estos ingredientes, se le añade cordero, y se matiza con frutas propias de la región como el durazno y la pera, que se mezclan con el ají, arroz, camote y las papas del que se obtiene un delicioso plato agridulce.

Muchas veces se suele confundir al puchero con un guiso. Pero no son lo mismo. La diferencia más importante es que el guiso parte de un sellado de los ingredientes en materia grasa (aceite o manteca) y que el puchero inicia su cocción en una gran cantidad de agua que debe estar fría o apenas tibia, nunca hirviendo. Por otra parte, el guiso suele incorporar más legumbres (porotos colorados, pallares, garbanzos) o arroz que el puchero, aunque no es condición exclusiva de aquél. Si la idea utilizar el agua para caldo o sopa (a la que se le agregan fideos o arroz) la carne se pone con agua fría para que suelte sus jugos, sino se coloca la carne con agua caliente para que concentre todos sus jugos y sabor.Muchos lo realizan a fuego lento para que los sabores se concentren.
A diferencia de los guisos, el líquido de la cocción del puchero es mucho menos espeso. De hecho, al momento de servirlo, se separan los ingredientes sólidos del caldo. Se puede servir todo junto en un plato hondo o bien primero la sopa (parte líquida) y luego en una fuente los distintos tipos de corte de carne y las verduras como segundo plato, rociado con aceite, vinagre o sazonado con mostaza ,mayonesa o salsa golf y siempre acompañado con un buen vino.

Hay quienes optan por servir el caldo en cazuelitas aparte para acompañar los elementos sólidos del puchero, y quienes lo guardan para otra ocasión: para consumir como un caldito como entrada de una comida o para utilizar como base de alguna salsa u otra comida.
Un error que suele ocurrir cuando se elabora puchero es que, al necesitar mucho tiempo de cocción, si no se controlan las verduras y no se las incorpora en diferentes momentos, respetando el grado de dureza de cada una de ellas, éstas pueden deshacerse. En un buen puchero, esto no tiene que suceder. Si vemos que algunas ya están listas, conviene retirarlas y continuar con la cocción, para luego reincorporarlas a último momento.
Considerado base del régimen alimenticio popular, fue tan vital que reemplazo en nuestro refranero el clásico dicho de  “Ganarse el pan” por ‘Ganarse el puchero’ .
Otra expresión relacionada con este plato tradicional es parar la olla o la típica frase “hacer pucheros” o “hacer pucheritos”. Según algunas versiones, su origen tendría que ver en la comparación entre los sonidos de los suspiros que hacen los niños cuando sollozan al hacer pucheros, justo antes de ponerse a llorar, con el sonido de las burbujas de la cocción del puchero cuando está a punto.
Lo cierto es que el puchero llegó con los inmigrantes y quien no recuerda nostalgioso aquellos duros inviernos, cuando nuestras madres o abuelas preparaban para su tropa, esta simple comida que nos calentaba la panza y el corazón. Y muy bien descrito por el gran cantante , Edmundo Rivero cuando menciona en el tango de Roberto Medina -

"  Con veinte abriles me vine para el centro,
mi debut fue en Corrientes y Maipú;
del brazo de hombres jugados y con vento,
allí quise, quemar mi juventud...
Allí aprendí lo que es ser un calavera,
me enseñaron, que nunca hay que fallar.
Me hice una vida mistonga y sensiblera
y entre otras cosas, me daba por cantar.

Cabaret... "Tropezón"...,
era la eterna rutina.
Pucherito de gallina, con viejo vino carlón.
Cabaret... metejón...
un amor en cada esquina;
unos esperan la mina
pa' tomar el chocolate;
otros facturas con mate
o el raje para el convoy.

Canté en el viejo varieté del Parque Goal,
y en los dancings del viejo Leandro Alem;
donde llegaban "chicas mal de casas bien",
con esas otras "chicas bien de casas mal"...
Con veinte abriles me vine para el centro;
mi debut fue en Corrientes y Maipú.
Hoy han pasado los años y no encuentro,
calor de hogar, familia y juventud.”

No les dejo una receta específica. Hay millones de ellas en Internet, tanto las de los grandes chef como de familias anónimas.  Pero una buena base liviana, se puede hacer con productos que tenemos siempre en casa y que luego se puede utilizar para una sopa o algún guiso.

Puchero Simple-Ingredientes:
*1 pata y muslo de pollo
*1 cebolla
*2 papas mediana o 1 grande cortada a la mitad
*1 trozo a gusto de zapallo
*1 zanahoria
*A gusto. Hoja de laurel, granos de pimienta y 1 diente de ajo o la típica “verdurita” que nos preparaba el viejo verdulero de barrio(perejil, puerro, apio)

Preparación: Hervir en abundante agua con sal, cuidando la cocción de aquellos ingredientes que suelen cocerse antes como el zapallo, pero se lo saca agregándolo en los últimos minutos para que se caliente.

Grasita Colorada o Aceite picante:
 Aceite de maíz 150 cc
 Cebolla de verdeo ½ atado
 Pimentón dulce 20 grs
 Ají triturado picante 30 grs
 Agua fría 70 cc

Preparación :Consiste en un salteado de cebolla de verdeo en aceite de maíz, condimentado con pimentón dulce y ají picante, al que inmediatamente fuera del fuego, le agregaremos agua fría. Esto generará que la cebolla de verdeo decante y resulte el aceite saborizado, coloreado y picante en la superficie, que es lo que recuperaremos y utilizaremos para condimentar el Locro.


sábado, 5 de diciembre de 2015

"Dios da pan al que no tiene dientes y a los que los tienen también" (Historia del Pan)

Como ocurre siempre en la cocina las mejores comidas surgieron por accidente y parece que esta historia se repite con nuestro bendito pan que nunca falta en ninguna mesa, especialmente en occidente. Su valor es tan importante para la humanidad que se lo utiliza como sinónimo de alimento o como símbolo religioso representando muchas veces a Jesús o por el contrario simbolizando el dinero o el trabajo (“El bebe vino con un pan debajo del plato”). Por otro lado con una idea mas frívola, es base de miles de recetas que sin el no hubieran existido como los panchos, las hamburguesas, las tapas españolas, el budín de pan(ver receta en este mismo blog fechado el 10 de juio de 2014) ,la pizza italiana ,las milanesas ,la ensalada cesar, el kebab, el pan tumaca catalán y continuaría la lista en un nunca acabar.

Según cuenta una de las tantas leyendas que rodean al pan, un esclavo egipcio encargado de hacer la masa para preparar el pan ácimo, se olvido algo de la mezcla fuera del horno.
Ese sobrante como estaba en una cálida cocina, comenzó a fermentar, inflándose por el efecto del gas de los microorganismos que comen almidón y producen dióxido de carbono. Empezó a desprender un olor desagradable. Entonces, el faraón enojado por tanto derroche de este esclavo lo castigó haciéndoselo comer luego de cocinarlo.
Cuando lo puso en el horno y empezó a despedir ese olorcito tan exquisito y particular los jefes de la cocina no entendían nada. Y así se descubrió el proceso de fermentación. 

Gracias al intercambio comercial de Egipto con el resto de las naciones que rodeaban el mar Mediterráneo la receta se difundió  pasando primero por Grecia y Roma par luego llegar al resto del mundo utilizando productos típicos de cada región :el maíz en América; el arroz en Asia o el trigo en Europa.
Existe distintos tipos de panes como los panes sin levadura (ácimo judío, las tortillas mexicanas o las crepes francesas cuya receta la encontraran en el blog ), panes de masa ácida, los panes levados, los panes planos (pita griego o el pan árabe), pan sin gluten (para celiacos), panes al vapor o fritos(churros) y el pan rápido (galletas)

El consumo de pan ha ido creciendo durante los siglos acompasado con el ritmo de crecimiento de la población mundial. El pan es un alimento barato que es asequible a gran parte de la población mundial aunque, como es de suponer, el precio del pan es muy sensible al precio del trigo y de los demás cereales. Este aumento del precio a comienzos del siglo XXI se debe en parte a la Crisis alimentaria mundial. Un porcentaje de las labores agrícolas que generan cereales va a parar a la ganadería y otro va a la elaboración de derivados, entre los que se encuentran las harinas.

En Europa el consumo de pan es muy popular y ha estado asociado por completo a la molienda del trigo. Alemania y Reino Unido son los principales operadores del mercado de pan europeo (60 % de la producción), Francia, Países Bajos y España producen el 20 % entre ellos. Cabe destacar que el país con el mayor consumo de pan "per cápita" a nivel mundial es Alemania en (aproximadamente 106 k/persona año) Se suele consumir pan de diversos cereales. En el norte de Europa, en la zona de los países escandinavos, es muy popular un pan plano ácimo denominado knäckebröd que conserva sus propiedades durante largos períodos. De todas formas el consumo de pan de centeno es más popular en el norte de Europa que el pan elaborado con harina de trigo. 

En América, el consumidor más importante "per cápita" es Chile con más consumo de pan en América y segundo consumidor a nivel mundial (aproximadamente 98 k/persona año); seguido de Perú, Brasil y Colombia. En algunas partes de Latinoamérica es tradicional la elaboración de panes empleando harina de maíz en las famosas tortillas.
En Estados Unidos el consumo de pan se ha desacelerado durante la última mitad del siglo XX, debido a la preocupación internacional creciente que existe sobre el consumo de pan blanco. En 1933 cerca del 80 % del pan vendido en Estados Unidos era en rodajas.

El pan tal y como se conoce en occidente tiene un relativo bajo índice de consumo en Asia. A pesar del elevado consumo de cereales, se puede decir que el empleo exhaustivo del arroz y de los fideos hace que se evite el pan. En la India se consumen una gran abundancia de diversos panes planos sin leudar que suelen servirse solos o untados con ghee(Foto de la izq. pan Naam hindú). Un pan muy típico en Japón es el Melon pan otro con tradición es el Anpan relleno con Anko; aunque la industria panificadora produce diversidad, incluido el pan francés y el pan de arroz. En Vietnam es muy popular un tipo de baguette rellena denominada Bánh mì; en vietnamita bánh significa indistintamente "pan" o "pastel" y forma parte de numerosas denominaciones culinarias de este país.

Los panes de África se fundamentan principalmente en la harina de sorgo y de mijo. El pan blanco elaborado con harina de trigo es considerado un lujo en algunas zonas ya que se suele hacer a mano, no obstante puede verse en algunos países con influencia de la cultura francesa.

PANES DEL MUNDO
Cada país posee un pan que los identifica:

1. Pão de queijo Estos pancitos son típicos de la zona de Minas Gerais, en Brasil. Hay versiones similares en Paraguay y Argentina, donde se le denomina chipa o chipá. El ingrediente base es la fécula de mandioca (polvilho) y, por supuesto, queso duro.(Foto de la derecha)

2. Bammy La mandioca o yuca también es la estrella de este pan que ya cocinaban en Jamaica los Aruwaks, pueblo indígena asentado en Las Antillas a la llegada de los españoles. La yuca se prensa hasta convertirse en harina que, después, es asada en planchas.  

3.  Bauernbrot En muchas culturas y durante muchos años, el pan blanco se asociaba a clases privilegiadas y bolsillos desahogados mientras que los más pobres estaban condenados al pan negro. Todo eso pasó y ahora este pan de centeno es todo un símbolo en países como Alemania o Suiza.

4. Lefse La versión escandinava del pan para panchos su principal ingrediente es la papa. Este ligero pan no sólo sirve para envolver salchichas sino también como base para bastantes platos dulces .

5. Arepa Este pan de maíz es básico en la comida venezolana y colombiana pero tampoco hace falta cruzar el charco para encontrarlo: en Argentina ya hay lugares que las preparan, gracias a la influencia inmigratoria de estos últimos años, . (ver receta en este mismo blog fechado el 22 de septiembre del 2014)

6. Ruisleipä Otro pan negro del norte de Europa muy popular en Finlandia, se compone exclusivamente de centeno.

7. Pan cubano. La receta es muy similar al de la baguette aunque varían proporciones, tiempo de cocción y la chispa que le otorga un poco de manteca.

8. La Focaccia genovesa elaborado desde la Antigua Roma, incluye algunas veces en la masa especias, aceitunas  o trocitos de embutidos como salame.

9. Los chapatis y naan, son unos panes planos que se consume en India y Pakistán. Con gran variedad de sus ingredientes según la zona donde se produzca el chapati tiene una característica, no lleva levadura, lo que da lugar a un pan plano que se elabora con Ghee, un producto que se obtiene a partir de la manteca clarificada. Sin embargo, el naan lleva una pequeña cantidad de levadura que lo hace más esponjoso.
Se comen calientes usándolo a modo de cuenco o cuchara para agarrar otras preparaciones culinarias. Se hornean en un tandoor, una especie de horno cilíndrico que alcanza altas temperaturas, pero incluso en casa podemos prepararlos en sartén y para mantenerlos calientes se van guardando unos sobre otros tapados con un paño.

10. Baguette  Paradójicamente, su origen no está en Francia sino en Viena,se cocinaba en hornos a vapor  que permitían lograr una corteza crujiente conservando el interior esponjoso. En principio, la receta se elaboraba en grandes hogazas pero una ley impidió que los panaderos entraran a trabajar antes de las cuatro de la mañana. Como no se llegaba a tiempo para el desayuno, adelgazaron y alargaron la hogaza hasta darle su forma actual. En 1993, el gobierno francés plasmó en una ley la definición de la baguette auténtica, que sólo puede hacerse usando métodos antiguos. 

11 Cruzamos a Grecia, aquí nos encontramos con el Kouloris, muy parecido al simit turco. Este es un pan circular de forma retorcida que se decora habitualmente con semillas de sésamo. De textura crujiente por fuera y tierno por dentro.

12 El papadum Esta es otra variedad de pan indio parecido a una galleta. Este se puede tomar solo, como un aperitivo o bien acompañando una comida. Tradicionalmente se elabora con los ingredientes disponibles localmente como harina de lentejas, garbanzos o porotos negros. Una vez preparada la masa la dividen en pequeñas bollos que aplastan y fríen para hacer una especie de galleta crujiente o bien cuecen a la parrilla para crea una capa suave que parece una tortilla. Acompaña chutneys o salsas de yogur, pero también curry.
Para muchas mujeres indias fabricar y vender el pan papadum es una manera de obtener unos ingresos, pues la inversión para su elaboración es muy pequeña, logrando subsistir gracias a su venta.

13 En Marruecos nos encontramos con el batbout, este pan de miga densa se elabora con harina de trigo, o con harina y sémola o exclusivamente con sémola de trigo.Se cuece en un plato que se llama tajine, un plato pesado de hierro colado o de cerámica adornado con estrías especial para este pan que se coloca directamente sobre el fuego.

14 En Israel encontramos el pan challah. Un pan que los judíos toman los sábados, en el Sabbath, bendiciéndolo antes de comerlo ya que prar ellos este pan espolvoreado con semillas de amapola o de sésamo representa el maná o pan con el que Dios los alimentó durante su éxodo de Egipto.
De forma trenzada, cada rama representa la paz, la verdad y la justicia, horneándose en año nuevo de forma circular como símbolo y deseo para una larga vida.
De miga abriochada, se diferencia de éste en que en su composición no lleva manteca ni leche, y la razón es por el kashrut o ley judía por la cual no se pueden mezclar productos lácteos y carne en la misma comida.

15 En los países árabes encontramos el pan pita que es una variedad de plan plano sin miga, hueco en su interior al hornearse, y que resulta muy ligero, ideal para rellenar de carne, o como acompañante para el falafel o el hummus.Es un pan muy antiguo cuyo origen se centra en el Oriente Medio, aunque poco a poco se fue extendiendo por distintos países del mundo debido a las comunidades de emigrantes en prácticamente todos los continentes.

A continuación les dejos unas recetas del pan para experimentar en casa

PAN PITA RECETA Cantidad: 24 panes chicos

INGREDIENTES

1/2kg de harina                        
2 cucharaditas de sal
2 cucharadas de aceite de oliva           
1/2 taza de leche tibia
1/2 taza de agua tibia    
25 gr de levadura fresca o 3/4 cucharada de levadura seca

PREPARACION
Poner en un bol la harina junto con la sal.
Mezclar la leche con el agua e incorporarla a la levadura mezclando hasta disolverla.

Agregar de a poco a la harina junto con el aceite siempre mezclando hasta que esté todo el líquido incorporado.

Formar una masa y trabajarla en forma continua hasta que esté bien lisa y suave.
Es importante que la masa esté bien amasada.

Colocarla en un recipiente y cubrirla con un plástico (film) y dejarla levar hasta que doble su volumen. Una vez levada la masa se vuelca sobre una mesa enharinada.

Desgasificar la masa y cortar 24 porciones que se dejan descansar sobre una superficie enharinada y cubiertos con un paño. Preferentemente en un lugar cálido.

Este descanso les permite levar en aproximadamente 10 a 15 minutos.

Se toma cada porción y se estira de medio a 1cm de espesor en forma circular o alargada.
Se acomodan en placas limpias, se cubren con un paño y se dejan levar nuevamente.
Antes de cocinarlos rociarlos con un poco de agua.

El secreto de estos panes es cocinarlos en una horno bien fuerte (220º) para que se inflen y formen corteza pero sin color (deben quedar blancos).
El otro secreto es poner la placa donde los vamos a cocinar en el horno hasta que esté caliente.
Luego retirarla y recién acomodar los panes ya levados y cocinarlos.
Tiempo aproximado de cocción 6 a 10 minutos.

Para conservarlos blandos se apilan unos sobre otros en caliente y se cubren con plástico (poliuretano, nylon).

Esta forma de guardarlos, hace que conserven la humedad que se genera durante la cocción y los ayuda a permanecer blandos.

PAN DE CAMPO ARGENTINO (también conocido con el nombre de galleta)

 INGREDIENTES
Harina 500 gr                              Agua 360 cc
Sal 15 grs                                    Levadura fresca 1 cdta

PREPARACIÓN Mezclar la harina con la sal, la levadura y el agua fría con cuchara de madera o con la mano. Una vez que está bien integrado, cubrir con papel film y dejar reposar 24 horas a temperatura ambiente.
Pasadas 24 horas, estirar sobre una mesada bien enharinada y enrollar cual zeppelin, pero logrando una bola.
Enharinar el bowl y colocar la bola de masa tapada con papel film. Dejar leudar 2 horas más.
Precalentar el horno a 220ºC.
Enharinar una placa y poner la bola de masa. Cubrir con un poco de harina.
Llevar al horno. Cocinar tapado por 40 minutos.
Dejar enfirar el pan sobre una rejilla y cortar cuando se enfría.